He aquí una obra pop por antonomasia: Rave de Rainald Goetz. Hablando de literatura, por supuesto, dado que «rave» y «pop» en la música no tienen que ver un estilo con el otro; sería como comprar música clásica con heavy metal…
Para la asignatura «Desde la literatura posmoderna alemana hasta la Popliteratur» de mi doctorado realicé este trabajo que pretende explicar qué es la literatura pop y por qué este libro pertenece a esta corriente artística.
No existe traducción al español de este libro. Y quien lo abra, verá por qué. El libro está lleno de diálogos insensatos, locos, incoherentes, incomprensibles y, pues aquí yo diría incluso: intraducibles. Igualmente hay muchos juegos de palabras, redundancias, sinsentidos, o sea, un GRAN reto para traducir esta obra. Será mejor leerse mi trabajo que está en español.
Tal como su nombre indica, esta obra trata de un fenómeno musical que surgió durante los años 90: los raves eran grandes fiestas donde la gente escuchaba diferentes estilos de música electrónica y se drogaba; pues, al igual que la música no parece tener ni principio ni fin, tampoco las fiestas los tienen, y para aguantar 10, 15 ó 20 horas de fiesta continua, hay que tomar algo,lógico… (Estos constituyen ya dos rasgos típicos de la literatura pop: música y drogas.)
Antes del primer capítulo (Der Verfall, «la decadencia») hay una página entera dedicada a un tema musical: «Bam Bam Bam» de WestBam, un clásico ―tanto el artista como la canción― que refleja cuál era el Lebensinhalt («contenido de vida», esto es, la razón de vivir) de la gente de esa época:


Ich habe Rave auf dem Nachtisch liegen und nicht weiter gelesen. Techno hat den Nachteil, dass es eine, ich nenne es mal so, PopKultur ist, die eine geringe Halbwertzeit hat/te. Da das Buch schon 1998 erschienen ist, wirken einige Beschreibungen heutzutage wahrscheinlich eher etwas “niedlich”.
Der Stil war mir auch zu wenig unterhaltsam.
Naja, egal, irgendwann werde ich es weiterlesen, schon alleine deshalb, weil Goetz’ erster Roman zu meiner Jugend-Subkultur gehört und ich seinen Start in den frühen 1980ern aufmerksam verfolgte und sehr spannend fand.
Ich kaufte mir “IRRE” 1983 und empfand das Buch als eine passende literarische Ergänzung zu meinem Lebenstil und meinem Musikgeschmack.