Qué curioso lo fácil que es saltarse la ortografía de una lengua, simplemente porque «no se pretende ser gramáticamente correcto». *Pues, ala, a escribí lo ke uno kiera, xq no nos interesa komo se escrive en una lengua. Todo esto viene en relación con mi artículo sobre la duplicación de la r en posición intervocálica. Tras vivir el momento de esa famosa gota que colma el vaso (porque no había papel «bien escrito» que la absorbase), decidí mandar un [mensaje de] correo electrónico a la empresa (Scottex®/Kimberly-Clark®) que vende este producto «maldicho» (sí, hoy me lo salto todo):
Estimados/as señores/as:
Me dirijo a Uds. como traductor y corrector (licenciado por la Universidad de Málaga en 2008) para informarles del grave error ortográfico que se ha cometido en el nombre de su producto llamado *Megarollo. La Real Academia Española explica: [La letra r] «En posición inicial de palabra o precedida de las consonantes n, l o s (reto, inri, alrededor, israelí), representa el sonido apicoalveolar vibrante múltiple /rr/. [...] La letra r, duplicada, forma el dígrafo rr, que se emplea para representar el sonido vibrante múltiple /rr/ en posición intervocálica (carro, terreno, arriba). [Fíjense en lo siguiente, por favor:] En las palabras compuestas con prefijo, debe escribirse rr si la posición del sonido vibrante múltiple es intervocálica: infrarrojo, vicerrector, contrarréplica (aunque estas mismas palabras, sin prefijo, se escriban con una sola r: rojo, rector, réplica).» [Información disponible en www.rae.es.]
Exactamente este es el caso del nombre que se creó: [prefijo] mega + [palabra base] rollo = megarrollo. (Igual que: publirreportaje, contrarrevolución, cuentarrevoluciones, *autorrepuestos, *cortarrollos, etc.). Muchas gracias por su consideración.
Aprovecho la ocasión para enviarles mis más sinceros y cordiales saludos,
Alexander Gahr
Al día siguiente ya me llegó su respuesta que me dejó «*bociabierto» (claaaaaro, porque esa palabra se compone de boca [con c] + abierto y no pretendo adaptar mi ortografía a la pronunciación, así que dígase [bokiabierto] aunque se escriba -ci-). He aquí esa respuesta tan esperada:
Estimado D. Gahr:
Gracias por el tiempo que ha dedicado en ponerse en contacto con nosotros en relación con papel higiénico SCOTTEX® Megarollo.
En respuesta a su comentario le informamos que el nombre “MEGAROLLO” no pretende ser gramáticamente correcto sino más bien crear una impresión en el consumidor a fin de que el producto sea memorable y fácilmente reconocible.
Gracias por su confianza como cliente y por su interés en nuestros productos.
Un cordial saludo.
Gudrun Thorsteinsdottir, Servicio de Atención al Consumidor, Kimberly-Clark Europe
¿Cómo se quedan?
Por si quieres leer más personas que se han manifestado en contra de esa «pretensión» tan arriesgada:

Ahí, ahí, con dos huevos. ¿Es un cohete? ¿Es un avión? ¡No! ¡Es Álex, el azote de los analfabetos y agrámatos! ¡No te rindas!
Propongo que le respondas así:
Estimado Señor Tortinosequé:
¿Que el producto sea reconocible? Por lo único que sois reconocibles es por ser unos explotadores de pobres perritos para anunciar papel del culo, así que menos vacilar y más ortografía. Yo no pretendo ser con este mail educadamente correcto, sino ser memorable y facilmente recordable para que dejéis de escribir como os da la gana. Como medida de presión adicional, a partir de ahora me limpiaré el culo con la sección de deportes del periódico.
¿Has visto lo que me pasa cuando estudio demasiadas RR. Internacionales en días fantásticamente soleados como hoy? Que se me va la pinza.
Un abrazo malagueño
Juantxo
¡Qué bueno, Juantxo! Te agradezco tu apoyo.
He de confesar que la decisión entre «¿Digo algo?» o «¿Paso?» siempre es un asunto tan complicado como delicado.
Admito que lo segundo es más difícil para un traductor, corrector o profesor que se toma en serio su trabajo.
Gruß zurück von den Kanaren!
Ah, pequeñuelo, lo que es ser joven. Me hiciste recordar mis días de combate lingüístico, cuando, como tú, creía que el mundo pendía de un error ortotipográfico, y quería linchar a cualquiera que se atreviese a mancillar el lenguaje, pero, como tú -otra vez-, escribiendo las mismas barbaridades de las que me quejaba.
Pues bien, no me dejas más que molestarte un poco. Y dice:
Aparte de el mal uso de corchetes y comillas: dos puntos dentro, sin referencia, bla bla bla, te recuerdo que existen las cursivas y la comilla sencilla. Por otra parte, escribir tu título nobiliario (Licenciado) con mayúscula, ¡Bárbaro! qué valor. Pero vamos a lo que más me gustó de tus escritos: “Te agradezco tu apoyo”, ¡qué frase dios! qué manejo del idioma, ¡Caramba! Y vaya, ahora entiendo eso de no pretender adaptar tu ortografía a la pronunciación, ya veo por qué, por cierto, en la primaria me enseñaron: za, ce, ci, zo, zu, y ca, que, qui, co, cu. Gracias por enseñarme que, en efecto, eso de que las lenguas son tradiciones históricas y que hablamos -y escribimos- según modelos previos, se puede ir al carajo, gracias, en serio, gracias, es más: gracias mil.
Y pues ya picado, vi -perdón, perdón- leí su artículo referente a Holanda, y pues nada más para ver si me puede decir por qué en los topónimos [ay qué re chulo se siente hablar -otra vez perdóneme usted- escribir así cómo letrado] terminados en ia [¡aah!, ya entendí por qué no usa cursivas o dígame, por favor qué debo hacer para lograrlo, gracias. También, si no es mucha molestia, cómo hago aparecer la raya en lugar del guión? Gracias (bis)] de landia: Holanda, Irlanda y Nueva Zelanda no se escriben o pronuncian Holandia, Irlandia Y Nueva Zelandia. Nada más para saber si en verano compro boletos para ir a Disneylandia o a Disneylanda.
Hola, viejezuelo:
Qué triste es, en cambio, perder toda la ambición con la edad. Claro que el mundo no pende «de un error ortotipográfico»; es mi trabajo, ni más ni menos. Y lo mismo que yo corrijo a otros, quiero que me corrijan a mí. Nadie es perfecto y a todos se nos puede escapar algo. La ignorancia es otro caso. Así que te voy a dedicar la misma frase: Te agradezco tus correcciones y tus preguntas (que pasaré a contestar a continuación).
(Tus afirmaciones están entre comillas, pues se trata de citas.)
1.º «Aparte de el [?] mal uso de corchetes y comillas»: Los corchetes se usan en «la transcripción de un texto, [...] para marcar cualquier interpolación o modificación en el texto original, como aclaraciones, adiciones, enmiendas o el desarrollo de abreviaturas» (www.rae.es) y las comillas españolas son estas: «» (www.rae.es), y se se usan para «enmarcar la reproducción de citas textuales» o para «indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente o con un sentido especial» (www.rae.es).
2.º «dos puntos dentro»: Si me indicaras dónde, por favor…
3.º «sin referencia»: La referencia figura al final de la cita de arriba y es la misma que indicaré aquí: la Real Academia Española (www.rae.es). (Que en muchos casos coincide con el Diccionario de uso del español de María Moliner, por ejemplo.)
4.º «bla bla bla»: Sí, y bastante.
5.º «existen las cursivas»: La cursiva la uso cuando procede, por ejemplo para los extranjerismos («En textos impresos en letra redonda es más frecuente y recomendable reproducir los extranjerismos crudos en letra cursiva que escribirlos entrecomillados» [www.rae.es]) o títulos de libros (www.rae.es).
6.º «y la comilla sencilla»: Por si no lo sabías: las comillas simples apenas suelen utilizarse en español, sino más bien en inglés y alemán. Sin embargo, cuando hay varios elementos entrecomillados «se emplearán en último lugar: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”».» (www.rae.es). Pero normalmente, en «obras de carácter lingüístico, las comillas simples se utilizan para enmarcar los significados» (www.rae.es).
7.º «escribir tu título nobiliario (Licenciado) con mayúscula, ¡Bárbaro! qué valor.»: Es verdad, no había razón para ello. Me equivoqué y ya lo corregí, gracias.
8.º «en la primaria me enseñaron: za, ce, ci, zo, zu, y ca, que, qui, co, cu. Gracias por enseñarme que, en efecto, eso de que las lenguas son tradiciones históricas y que hablamos -y escribimos- según modelos previos, se puede ir al carajo, gracias, en serio, gracias»: ¿A qué te refieres? Si acaso te refieres a la transcripción fonética de [bokiabierto], esta k no es ortográfica, sino fonética —por eso está entre corchetes— dado que za, ce, ci, zo, zu se pronuncian [θa], [θe], [θi], [θo], [θu], y ca, que, qui, co, cu, [ka], [ke], [ki], [ko], [ku], respectivamente. ¿Qué sería lo que puede irse al carajo, entonces?
9.º «vi -perdón, perdón-»: Perdonado.
10.º «leí su artículo»: ¿Y ese cambio del tú al usted?
11.º «-otra vez perdóneme usted-»: También perdonado. Lo que no perdono es empezar por tú y terminar por usted.
12.º «ya entendí por qué no usa cursivas o dígame, por favor qué debo hacer para lograrlo»: ¿Y cuál sería la razón? Sí hago uso de la cursiva cuando hace falta, ¿a qué exactamente te refieres, por favor? Yo la logro con un simple clic. Los comentaristas deben hacer uso de las etiquetas (< em > < /em > [sin espacios]) que se encuentran justo encima del campo de texto.
13.º «cómo hago aparecer la raya en lugar del guión?»: Hay muchas formas: O vas a Insertar -> Símbolo y escoges la raya que es el doble de un guión de largo, o bien utilizas la combinación de teclas Alt + 0151, o la copias directamente de la RAE: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=raya
14.º «landia: Holanda, Irlanda y Nueva Zelanda no se escriben o pronuncian Holandia, Irlandia Y Nueva Zelandia. Nada más para saber si en verano compro boletos para ir a Disneylandia o a Disneylanda»: De hecho, se trata de un caso muy curioso de variación del sufijo a esta palabra de origen germánico (land = ‘país’). No conozco ninguna regla al respecto, pero tengo una teoría: antiguamente se usaba solo la a como sufijo, pues los países más cercanos a España, y por ello, supongo, conocidos desde hace más tiempo, terminan de esta forma: Irlanda, Holanda (con la excepción de Nueva Zelanda, en España), mientras que los países (o regiones) más lejanos parecen haberse incorporado al léxico español en épocas posteriores, prefiriendo el suijo -ia: Groenlandia, Islandia así como Nueva Zelandia, forma igualmente válida y usada en Latinoamérica (Fuente: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=Nueva%20Zelanda). De ahí que todas las formas neológicas terminen en -ia, que es la forma más asentada en el español actual. Así que habrá que sacarse un boleto/billete para Disneylandia, aunque, realmente, esta forma no es nada oficial, pues es un parque te atracciones cuyo nombre oficial es Disneyland y que en el lenguaje hablado ha adoptado una forma análoga con los países «más modernos», mencionados anteriormente.
-3. Triste, sí; muy triste.
-2. ¿En serio le pagan por escribir a Scottex®/Kimberly-Clark® para decirles que cometen atropellos contra el lenguaje?
-1. Oiga, qué linda manera de decirme ignorante, es de agradecer.
1. Bravo. En efecto, exedí mis comentarios, sin más.
2. Ponga usted los dos puntos donde guste, vaya que si tiene autoridad para hacerlo, pero, sería un bonito detalle de su parte me diera razón de por qué lo hizo en este caso. “[Fíjense en lo siguiente, por favor:]”
3. Ni hablar.
4. Bla ble bli blo blu
5. ¡Existe! Bendito. Aprobado
6. “no suelen utilizarse apenas en español” ¿está usando apenas como adverbio de negación? Genio y figura. Aprobado también.
7. Las que lo adornan.
8. No bruto (no lo tome como un insulto, por favor, en mi pueblo usamos la palabrita cariñosamente), me refería al «*bociabierto» (ahora que si hay una explicación al respecto del asterisco y las comillas… ¿Sería usted tan amable…?), de cualquier forma su explicación fonética nos a dejado boquiabiertos a varios, ya que es maravillosa.
9. Gracias
10. Conforme le iba leyendo, mi respeto hacia usted fue creciendo, cómo, entonces, podría tutearle, yo, simple ignaro tercermundista.
11. No volverá a suceder.
12. Se complementa aquí la 5… y también en metalenguaje. En el texto que usted cita del DRAE en el original, por supuesto, notará el uso de cursivas en las letras n, l, s, r y rr. Ahora que si no le parece eso del metalenguaje, pues entonces sabrá —por supuesto que lo sabe— que al ser una cita textual debe transcribirse tal cual. Por lo demás, espero haber entendido el uso de las etiquetas.
13. Ya está, gracias.
14. Gracias.
+15. Pegue usted más duro, vaya, con confianza.
+16. Acá los datos concretos, según el DRAE:
tamal.
(Del nahua tamalli).
1. m. Am. Especie de empanada de masa de harina de maíz, envuelta en
hojas de plátano o de la mazorca del maíz, y cocida al vapor o en el
horno. Las hay de diversas clases, según el manjar que se pone en su
interior y los ingredientes que se le agregan.
2. m. Am. Lío, embrollo, pastel, intriga.
3. m. El Salv. y Nic. ladrón (‖ persona que hurta o roba).
+17. En cuanto vea a América Latina le hago llegar su saludo.
Definitivamente no entendí cómo usar las etiquetas.
Hola, Rodrigo:
Antes que nada, con la oración «La ignorancia es otro caso.» hago una afirmación general, esto es, no iba a nadie en concreto; en consecuencia: no he llamado ignorante a nadie. Ahora, quienes se sientan aludidos/as, no es asunto mío.
Segundo, agradecerte tus correcciones (la cursiva suprimida sin querer en la cita del DRAE de arriba) y el tiempo que le has dedicado a mi bitácora.
Debo decirte, sin embargo, que consideras defecto muchas cosas que son absolutamente correctas, como comprobarías si te molestaras en consultar concretamente una gramática o un diccionario. Sigo analizando:
En tu pregunta relativa al uso de los dos puntos, la RAE dice lo siguiente: «Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente.» Por esta razón, precisamente, puse los dos puntos: para llamar la atención sobre lo que sigue, que es completamente correcto. (Más información: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=dos%20puntos.)
Del mismo modo, es absolutamente correcto que la palabra apenas es un adverbio de negación. Dice el DRAE: «1. adv. neg. Difícilmente, casi no.»; así como el Diccionario de uso del español de María Moliner (DUE): «apenas [...] 1 adv. Casi no. En frases negativas se coloca detrás del verbo: ‘No le he visto apenas’; en frases afirmativas, delante: ‘Apenas llega a la mesa’».
En lo que atañe al asterisco, decir que este signo se utiliza en gramática «para indicar que una determinada construcción es “agramatical”, es decir, imposible, por incumplir alguna de las reglas del sistema de la lengua: *Sus estos ojos; *Quiero que yo vaya a París». (Fuente: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=asterisco.) Asimismo sirven las comillas, tal como ya indiqué en mi respuesta anterior, «[p]ara indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar, procede de otra lengua o se utiliza irónicamente» (Fuente: http://buscon.rae.es/dpdI/SrvltConsulta?lema=comillas), pues, y así paso al punto siguiente, la palabra «*bociabierto» está mal formada ad hoc, a modo de ejemplo, para que pudieran apreciar la similitud que guarda con la palabra «*megarollo», pues ambas comparten el hecho de estar compuestas y de tener que asumir un cambio ortográfico, ya que, de no ser así, se cambiaría la pronunciación natural de estas palabras. Estos cambios ortográficos, con tal de mantener la pronunciación original de la palabra, pueden ser varios:
1.º De c (ante a, o, u) a qu (ante e, i): boca -> boquiabierto. En el caso contrario, se cambiaría su pronunciación a [bosjabjérto] o [boθjabiérto].
2.º De r (posición inicial) a rr (posición intervocálica): rollo -> megarrollo. En el caso contrario, se cambiaría su pronunciación a [megaróλo]. Lo mismo ocurre, por cierto, con las palabras compuestas de forma muy parecida manirroto y pelirrojo.
3.º De g (ante e, i) a j (ante a, o, u): llegar -> que llegue.
4.º De g (ante a, o , u) a gu (ante e, i): lengua -> bilingüe.
5.º De n (posición final) a m (ante p y b): bien -> biempensante, cien -> ciempiés.
6.º De y (posición final o aislada) a i (interior de una palabra): corre, ve y dile -> correveidile.
7.º Acento gráfico/tilde (su presencia o ausencia, según las reglas actuales de acentuación gráfica): seis -> dieciséis. En el caso contrario, se cambiaría su pronunciación a [djesíseis] o [djeθíseis].
Respecto al tú/usted: Empezaste a tutearme por lo que yo también te tuteé. El cambio sin razón a usted, no lo entiendo. Pero como ya habíamos empezado por el tú, me parece incoherente, de repente, cambiar al usted.
Criticas lo que escribo. Estás en tu derecho, pero antes de calificarlo de «mal usado» y «bárbaro», cerciórate de que llevas razón. Señalar como defecto lo que precisamente es correcto, además escrito de una forma deplorable —tanto ortográfica (p. ej. *exedí, *a dejado) como gramaticalmente (p. ej. de el)—, eso sí que me resulta insoportable.
Finalmente, las etiquetas hay que ponerlas alrededor del elemento en cuestión, pero la etiqueta final debe encerrar una barra oblicua: < em > … < / em > (sin espacios) para cursiva y < b > … < / b > para negrita.
Referencias
1. Diccionario de la Real Academia Española y Diccionario panhispánico de dudas.
2. Diccionario de uso del español de María Moliner.
3. Revista EL PAÍS SEMANAL, n.º 1.698 del 12 de abril de 2009 (p. 98) del periódico EL PAÍS.
Gracias a usted por el tiempo utilizado para leerme y contestar. Gracias también por corregir mi falta de prudencia al escribir y criticar.
Korrigiert mich bitte, wenn ich einen Fehler gemacht habe. Uf ojalá sea así.
Y aquí voy de nuevo: con respecto a los dos puntos, no me refería al uso de ellos, sino, cómo es que los dejaba dentro de los corchetes. Recuerda: “2.º ‘dos puntos dentro»: Si me indicaras dónde, por favor…’”. Pues, los corchetes, como usted mismo señaló con el artículo del DRAE: “Los corchetes se usan en ‘la transcripción de un texto, [...] para marcar cualquier interpolación o modificación en el texto original, como aclaraciones, adiciones, enmiendas o el desarrollo de abreviaturas’” y con respecto a los dos puntos: “Detienen el discurso para llamar la atención sobre lo que sigue, que siempre está en estrecha relación con el texto precedente.’ Por esta razón, precisamente, puse los dos puntos: para llamar la atención sobre lo que sigue, que es completamente correcto.” Entonces: si abrir corchetes ya es una llamada de atención, ¿para qué entonces los dos puntos? Lo que está escrito en seguida de esos dos puntos, ¿lo dice usted o lo dice el DRAE? Sin afan de molestar, en serio.
Lo del «*bociabierto» Ahora sí ya entendí. Tarde, pero lo logré. Y en verdad que ha sido usted muy bueno al jugar de esa forma. (Las bendiciones de la ignorancia, nunca dejo de sorprenderme.)
Y sigo con el apenas, “no suelen utilizarse apenas en español”, escrito por usted, y “No le he visto apenas” ejemplo de María Moliner. Pues María dirá —o dijo— misa, pero si este apenas es un equivalente a difícilmente o casi no, cómo, entonces se hace la lectura: ¿No le he visto difícilmente o No le he visto casi no?
Y como bien a dicho antes, todos nos equivocamos, ¿por qué Moliner no?
Algo aparte para su bitácora:
La edición del DRAE de 1899 tienen una entrada para la “a” refiriéndose al nombre de la letra, y otra para la “á” como preposición; lo mismo para la “o” y la “ó″. A partir de la edición de 1914 esas tildes desaparecen. Ahora bien, ya no es necesario tildar la “o” entre números, antes se hacía para no confundirla con el cero. Pero con la tipografía actual no se da más ese problema.
¡Ah! Casi lo olvido: “Antes que nada”. ¡Qué bizarro! (Bizarro del español, que conste.)
Un saludo.
Por Dios señores, no malgasten tiempo y pulsaciones en el teclado para agraviarse mutuamente. Lo cierto, me he reído bastante con las réplicas. Pero de verdad, hagan las paces. Que los eruditos escasean y tal como están las cosas los necesitamos a todos.
Un cordial saludo a ambos.