La lectura de unos extractos literarios para una asignatura del doctorado (Έρος y Θάνατος. Una estética sublime del horror [de lo gótico a lo fantástico]) me ha dado la posibilidad de descubrir una serie curiosidades halladas a raíz del relato Ligeia de Edgar Allan Poe (imagen).
1.º) Ligeia (pronúnciese /liguéia/), como parece obvio, es un nombre que deriva del griego Λιγεία (pronunciación moderna: /liyía/) y que resulta ser una derivación (o la forma femenina) del adjetivo λιγύς, εῖα, ύ que significa clear-voiced, shrill, whistling (fuente); hell, laut tönend (con voz aguda). Este adjetivo, a su vez, como explica este sitio, deriva del verbo λιγαίνω que quiere decir hell, laut rufen; hell tönen, schreien (gritar con voz aguda). He aquí un extracto del relato que evidencia la relación entre nombre y personaje: «Nunca advertía yo su aparición en mi cerrado gabinete de trabajo de no ser por la amada música de su voz dulce, profunda, cuando posaba su mano marmórea sobre mi hombro.» [1]
2.º) Un aspecto que no se suele tener en cuenta en España es que el apellido de (Edgar Allan) Poe no es pronunciado tal como se escribe (característica típica del idioma inglés), sino de la manera siguiente: Η ακριβής προφορά του επωνύμου είναι «Πόου», αλλά έχει επικρατήσει γενικά να γράφεται Πόε. (Fuente [también de la imagen]. Traducción: La pronunciación exacta del apellido es /póu/, aunque, en general, predomina la grafía «Poe» [en la transliteración griega].) Y la explicación de este hecho fonético es fácil: en inglés ―al igual que en alemán y neerlandés― existen varias formas para prolongar una vocal, por ejemplo duplicándola (ejemplos: floor, boot, bleed) o, precisamente el caso presente, añadiéndole una e (ejemplos: Joe, Poe, he goes, shoe).
3.º) En la página 302 del mismo relato aparece «la belleza de la fabulosa hurí de los turcos». Confieso que desconocía esta palabra. Así que investigué y aterricé en Arabia: la palabra hurí deriva «del francés “houri”, del persa «huri», y éste del árabe [حورية] “hür al‘ayn”, las que tienen hermosos ojos por el contraste en ellos del blanco y el negro» y es el «[n]ombre aplicado por los *musulmanes a las mujeres hermosas que existen en su paraíso». [2]
Para las mujeres, a su vez, existen los «ghilman [...:] según la tradición islámica, un joven eternamente célibe que estará al servicio de las mujeres justas cuando lleguen al Janah el día del Yaum al-Qiyamah. La promesa de esta recompensa se repite cuatro veces en el Corán» [3]. Y por última, para aclarar qué es este misterioso Yaum al-Qiyamah [يوم القيامة]: «En el Islam el Qiyamah es la creencia en el Día del Juicio, cuando todos los seres humanos deberán ser resucitados y todas sus buenas y malas acciones tendrán que ser finalmente juzgadas y recompensadas en conformidad. Esta ideología va de la mano con la creencia de un Dios verdadero. El Día del Juicio probaría a todos en este universo que el omnipotente Alá es el creador de todo a partir de la nada. Siendo su divina presencia más palpable para todo [el] mundo.» [4]
Curiosos paralelismos, si nos damos cuenta de la similitud entre el cielo cristiano (ciel, heaven, Himmel) y el paraíso islámico. También el Qiyamah, comparado con el Día del Juicio Final cristiano (Jour du Jugement, Last Judgment Day, Tag des Jüngsten Gerichts). Solo que en «nuestro cielo» no parece que podamos divertirnos tanto como ellos, pues no nos esperan ni hurí ni ghilman…
- [Poe, E. A.: Ligeia, 1838, p. 300.]
- [Diccionario de uso del español de María Moliner, Editorial Gredos, 2001.]
- [Wikipedia en español, artículo «Ghulam».]
- [Wikipedia en español, artículo «Qiyamah».]
