Con un poco de retraso, pero ―más vale tarde que nunca― me he ocupado de esta célebre frase (cuya forma de haberla dicho, a mi juicio, es bastante discutible) que dio la vuelta al mundo entero. Y por eso, ¡cómo no!, les quiero ofrecer una colección multilingüe de ella (con sus respectivas fuentes para quien [...]