Difícil dativo… ☹ > ☺

Según mi experiencia, el caso gramatical más complicado para los estudiantes de alemán es el dativo.

1. ¿Qué es el dativo y cómo se utiliza?

La declinación alemana cuenta con 3 casos importantes (no explico el genitivo por ser innecesario en la vida cotidiana):

— el nominativo es el sujeto de la frase (y el que va a ambos lados del verbo sein),

— el acusativo es el complemento directo (= CD) y también se usa con preposiciones,

— el dativo, equiparándolo con el acusativo, es el complemento indirecto (= CI) y también se usa con determinadas preposiciones. El dativo tiene las siguientes formas:

Determinantes art. definido art. indefinido art. negativo
masculino dem einem keinem
femenino der einer keiner
neutro dem einem keinem
plural den keinen

Como se puede observar, las terminaciones (= la última letra) son siempre las mismas en cada género (solo que el artículo indefinido no existe en plural). Los artículos posesivos (mein, dein, sein, etc.) se declinan igual que kein. Estas terminaciones (la última letra) se repiten también en los pronombres personales (= pers.) y relativos (= rel.):

3.ª persona pers. rel. persona singular plural
masculino ihm dem primera mir uns
femenino ihr der segunda dir euch
neutro ihm dem
plural ihnen denen

Importante: en dativo plural, todas las palabras acaban en -en: determinantes, adjetivos e incluso los sustantivos añaden una -n sobre su plural normal (ejemplo: Ich gebe den netten Kindern einen Ball). Como los pronombres ya por sí acaban en -n, añaden -nen.

2. El dativo: uso con verbos frente a uso con preposiciones

El dativo tiene 2 funciones completamente distintas:

(1) En una oración, quien reina sobre el resto de la frase es el verbo (también llamado predicado porque predica cómo ha de estructurarse la frase). En este sentido, el verbo solo se deja conjugar por el nominativo (sujeto), afecta (o hace sufrir la acción) directamente al acusativo (una cosa), y afecta indirectamente (entrega el CD) al dativo (por lo que el CI siempre es una persona). Esta imagen visualiza dicha relación:

Ejemplo: Der eine Affe (Nom.) GIBT dem anderen Affen (Dat.) eine Banane (Acc.).

Verbos de este tipo son: bringen, empfehlen, erklären, erzählen, geben, (ver)kaufen, (aus)leihen, sagen, schenken, schicken/senden, schreiben, stehlen/klauen, tragen, verbieten, wegnehmen, wünschen, zeigen.

En resumen: cuando hay 2 complementos, la cosa es el CD (Acc.) y la persona es el CI (Dat.), igual que en español (hay pocas excepciones).

Sin embargo, también hay verbos que solo quieren un complemento de dativo (y nunca de acusativo): ähneln, fehlen, folgen, gefallen, gehören, gehorchen, es geht, glauben, gratulieren, passen, passieren, schaden, schmecken, vertrauen, wehtun. Estos verbos, desgraciadamente, hay que aprendérselos de memoria, pero al menos es un número reducido de verbos y, además, en muchos casos, los verbos correspondientes en español llevan también CI. Ejemplo: Das Auto gehört meinem Vater. (El coche le pertenece a mi padre.)

(2) Uso con preposiciones: Hay un grupo de preposiciones que siempre, sin excepción, llevan dativo (¡ojo, esto ya no tiene nada que ver con el uso como complemento indirecto!). Las preposiciones de dativo: aus, bei, mit, nach, seit, von, zu, außer, gegenüber. Es decir con estas preposiciones, siempre hemos de usar las formas de los determinantes y pronombres de arriba. (Conociendo esta regla, resulta obvio por qué no puede haber nunca *von die).

Aquí te dejo 2 ayudas mnemotécnicas para recordar mejor las preposiciones de dativo:

  1. Una canción infantil, con la conocida melodía de «Martinillo» (o Frère Jacques en francés). Aquí puedes escucharla aunque el chico no sea el mejor cantante… ;)
  2. Una palabra inventada: la princesa Aubegemina von Absezu. Aquí puedes verla.

Aparte de estas preposiciones, hay un segundo grupo que también lleva dativo, pero solo en un determinado contexto verbal. Se trata de las preposiciones de cambio. Pero este tema lo explicaré en otro artículo…

Fuente de la imagen, ligeramente modificada. (Se trata de otro buen artículo sobre el mismo tema, escrito en inglés.)

Examinador oficial ☺

Gracias al Colegio Alemán de Las Palmas de Gran Canaria he tenido la oportunidad de realizar en el centro examinador del Instituto Goethe, durante el curso 2015-2016, un curso de formación para convertirme en examinador oficial. Y eso con gran éxito, pues ya puedo examinar a alumnos de alemán desde el nivel A1 hasta el C2.

Por eso, quiero dar las gracias, por un lado, al Colegio Alemán por haberme dado esta posibilidad, así como por haberme enseñado tantas cosas del ámbito de la pedagogía y la enseñanza de alemán a niños. Por otro lado, y muy especialmente, quiero dar las gracias a Stefan Kammrath que me abrió muchas puertas, por ejemplo, para dar clases a adultos en el mencionado centro examinador y para participar en los exámenes oficiales que el Instituto Goethe realiza en ese colegio una vez al año.

En este sentido, muchas gracias y … ¡a corregir exámenes! ☺

Baño checo lingüístico

Tras una semana de inmersión lingüística y cultural en Praha, he podido hacerme una imagen de cerca de esta lengua (sobre cuyas palabras sin vocales ya publiqué un artículo corto).

«notářsky ověřené záznamy svých»

Al principio, lo que más me llamó la atención eran los múltiples signos diacríticos que encontramos en cada palabra: acentos agudos (á, é, í, ó, ú, ý), háček (ě, č, ř, š, ň, ž, ď, ť) y un círculo sobre la u (ů).

  1. El acento agudo no indica la sílaba acentuada como en español ni la apertura de una vocal como en francés, sino que indica que esa vocal es laaarga. Lo curioso es, desde el punto de vista alemán, que todas las vocales de una palabra pueden ser largas (aunque no se encuentren dentro de la sílaba tónica). Un ejemplo es la palabra káva (‘café’), que por su vocal larga se distingue del cava español. La ů es larga también (donde puede variar en la grafía [por la declinación] con la o).
  2. El háček (‘ganchito’) o carón indica palatalización, es decir, la n se convierte en ň que se pronuncia igual que la ñ; la s se convierte en š (pronunciada como la sh inglesa); la z (pronunciada igual que en inglés) se convierte en ž (pronunciada como la j francesa); la c (pronunciada como ts) se convierte en č, pronunciada igual que la ch en español. La ě palataliza siempre la consonante precedente: ně = ñe, mě = mye, tě = tye, etc. Lo mismo sucede con las letras palatalizadas ď y ť (pronunciadas aproximadamente como las sílabas tiá-, diá-). Pero el sonido más típico del checo es la ř que se pronuncia como una r y una ž al mismo tiempo. Un sonido bastante difícil para todos los no checos (incluidos los eslovacos ;) ) …

Curiosidades

  1. El acento prosódico (la sílaba acentuada) suele estar al príncipio de la palabra, muy similar al alemán.
  2. Distinción entre h y ch: la h se pronuncia igual que en alemán e inglés, pero en checo existe también antes, después y entre consonantes (ojo: NO se pronuncia como la j española, es decir, no hay ningún roce o carraspeo en la garganta), sino que el sonido que se corresponde con la j española se escribe ch en checo (fonema: [x]). Esta distinción entre h y ch es la misma que en alemán.

Palabras y expresiones

Hola/adiós = čao (ahoj es un poco más formal).
Buenos días/buenas tardes = dobrý den (se puede usar todo el día), dobrý večer (buenas tardes después del anochecer). Buenas noches = dobrou noc (pronunciado /nots/) se dice solo para despedirse.

Sí = ano (en Praga dicen también yo), no = ne (sirve también como prefijo negativo: nealkoholické [pivo] = [cerveza] sin alcohol).

Gracias = děkuji /diékui/, por favor/de nada = prosím. Chinchín = na zdraví.

¿Cómo estás? — Bien. = Jak se máš? — Dobře.

Además de palabras internacionales como policie, telefon(ní) y originalní he reconocido palabras similares al alemás como šunka (Schinken = jamón), špenat (Spinat = espinaca), žampion (champignon) y cibule (Zwiebel = cebolla).

Ah, y me encantó zmrzlina. ;)

Más frases en http://www.omniglot.com/language/phrases/czech.php

La pronunciación de la j (en alemán y otras lenguas)

Super-j

Curiosa letra, la jota, pues su pronunciación varía muchísimo entre las lenguas que conozco (completamente al contrario de la de sus vecinos: la i [que cambia mucho solo en inglés] y la k). En latín, la j —que procede de la ιώτα (Ι, ι) griega, una i sin punto— se utilizaba en la grafía como simple variación de la i, aunque terminó consolidándose la grafía con j al principio de palabra: latín iustus => justus => español justo/francés juste.

Este ajuste ortográfico puede estar relacionado con un cambio de la pronunciación. Parece que la j, encontrándose al principio de la palabra, se había terminado distinguiendo de la i por su pronunciación fricativa (similar a la diferencia entre la i y la y españolas), aunque más marcado: [dʒ], como la pronunciación italiana de gi (y la inglesa de «j»), por lo que en italiano, la palabra justo se escribe giusto (ortografía preferida por esta lengua en detrimento de la grafía con j, que no existe en italiano moderno). En francés y portugués, la pronunciación de la j perdió su momento oclusivo [d], quedándose en [ʒ], tal como se conoce hoy día (já, déjà, journal). En español, sin embargo, la pronunciación cambió por completo: a [x]. Este es el símbolo fonético internacional del sonido de la j española (compárese con la grafía arcaizante de los siguientes nombres propios: México, Oaxaca, Texas [topónimos], Ximénez, Luxán [apellidos], Axarquía [región de Andalucía] y Maxorata [marca de queso de Fuerteventura = «Majorata, nombre indígena de la isla» ©RAE]).

Respecto a la j en alemán, se ha quedado en la pronunciación como una i según la siguiente fórmula

i + vocal (en la pronunciación) = j + vocal (en la grafía)

De ahí, las palabras Justus, just, Januar, Jura (Jurist/juristisch, Justiz), Jubel, ja, je, Jahr, jeder, Jogurt, Jojo (excepción: Ion). Por analogía con «encontrarse delante de otra vocal», escribimos j (con el sonido de la i) también en medio de 2 vocales como en Maja, Soja. En alemán, esta letra no existe al final de palabra ni delante de consonantes.

Sin embargo, por su «posición limítrofe», es decir, al principio de palabra o separando 2 vocales, hay una pequeña diferencia con la pronunciación de la i de in, immer: le falta el «momento de cierre de epiglotis» de la i cuando está sola (cuando dices Inma, igual te darás cuenta de que, de forma inconsciente, abres la epiglotis para decir la i). Por tanto, la j en alemán se pronuncia igual que el diptongo español «ie» de la palabra b-ien, solo sin la b, o como la i de la palabra parano-ia.

Por todas las explicaciones de arriba, no proceden ni valen y dificultan la comprensión pronunciaciones similares a la j inglesa (de job), el dígrafo italiano gi (de giusto) o la y española (de yo, yoyo, yumbo). (Palabras españolas que más se asemejan a la pronunciación de la j en alemán al principio de palabra son: hiato y hiena.)

Con este artículo rectifico mi error cometido (en la j) en el siguiente vídeo y pido perdón. ;)

(Fuente de la imagen de arriba.)

El curioso género neutro

Existen muchas lenguas que, aparte del género gramatical masculino y el femenino, tienen también un género neutro. ¿Pero qué es ese género y por qué existe?

Para empezar, la palabra «neutro», procedente del latín, es un compuesto entre el prefijo ne-gativo «ne-» (= ‘no’, ‘ningún’) y el pronombre indefinido «utrum» (= ‘uno de los 2′). Por tanto, significa ‘ninguno de los 2′, o sea, ni masculino ni femenino. Lo mismo ocurre en griego: ουδέτερος se compone de ουδ- = negación y έτερος = ‘uno de los 2′. En alemán, la terminología es diferente: decimos sächlich = el género ‘de las cosas’ (= Sache) frente al género gramatical ‘del hombre’ = männlich y el ‘de la mujer’ = weiblich (Weib es la palabra antigua para Frau, en inglés wife).

¿Por qué existe → para qué sirve?

En mi opinión, la oposición biológica entre los sexos masculino y femenino es tan antigua y profunda como la vida misma. Por eso, no es de extrañar que nuestra base biológica (es decir, el sexo) se plasme también en el lenguaje (es decir, en el género gramatical). Ni que decir tiene por qué «el hombre» es masculino (transferencia de lo biológico [♂] a lo lingüístico: el) y por qué «la mujer» es femenina (transferencia de lo biológico [♀] a lo lingüístico: la). En todos los idiomas que conozco se hace esta distinción, incluso en una lengua que carece del aspecto genérico, como el turco, hay posibilidades para marcar esa diferencia «sexual»: tanrı, ‘dios’ frente a tanrı-ça, ‘diosa’. (Pero no siempre es así, ténganse en cuenta sustantivos como la persona o la víctima.)

De ahí que resulte obvio que todo lo que no sea masculino ni femenino sea ne-utro = ‘ninguno de los 2′ o sächlich = ‘de las cosas y no de las personas sexuadas (= de sexo masculino o femenino)’. Aunque en inglés no existe género para los sustantivos propiamente dicho, sí existe algo similar para hacer referencia a ellos mediante pronombres, basados en la distinción biológica que se explica en el párrafo anterior: he/his = persona masculina, she/her = persona femenina, it/its = cosa[s]. (Por cierto, de la oposición entre el género masculino-femenino y el género neutro surgió la dicotomía actual en las lenguas germánicas nórdicas [danés, sueco y noruego, incluyendo el neerlandés]: utrum = ‘uno de los dos’ [masculino/femenino] y neutrum.)

Aun así, ya en latín antiguo, aparte de «cosas que ya por sí serían ne-utras» (como sax-om, ‘piedra’) había también cosas masculinas (camp-os, ‘campo’; ign-is, ‘fuego’) y cosas femeninas (res, ‘cosa’)… El por qué, cómo o cuándo se empezó a considerar que el campo era o tenía que ser masculino y la res=cosa, femenina, para esto no puedo ofrecer ninguna teoría. Pero sí para lo sguiente: parece que el neutro, en vez de ‘ninguno de los 2′, fuera más bien ‘un poco de los 2′, como explicaré en el párrafo siguiente.

Masculino + neutro = lo mismo (?)

Tanto en las lenguas antiguas que conozco (latín y griego) como en algunas lenguas actuales (alemán, rumano), el género neutro comparte muchos aspectos con el masculino como si, en realidad, pertenecieran al mismo grupo:

— en latín (antiguo/clásico), los géneros masculino (acabados en -os/-us) y neutro (en -om/-um) conforman un grupo: el de la segunda declinación o «declinación en o» (o-Deklination en alemán), siendo la primera declinación la del femenino (en -a). Exactamente lo mismo ocurre en griego (antiguo y moderno): -ος = masculino y -ον/-ο = neutro correspondían a la 2.ª declinación (que también incluía femeninos con terminación «masculina» [= excepciones] como οδ-ός = ‘camino’, mientras que los sustantivos (femeninos) en -α/-η constituían la 1.ª declinación, igual que en latín.

— En alemán, por regla general, los femeninos (die) son los más fáciles de identificar por su terminación: -e, -in, -heit/-keit, -ung, -tät, -ion, -z, entre otros. Los masculinos (der) y neutros (das), en cambio (con excepción de la terminación -er, que suele ser masculina), acaban en consonante: der Tisch, der Stuhl, der Mann, das Haus, das Regal y no hay forma de saber si son masculinos o neutros, es decir, como si fueran de un mismo grupo. De la misma forma, este grupo tampoco puede separarse por su plural, pues tanto el masculino como el neutro forman el plural añadiendo (¨)-e (= plural grupo 1): Tisch-e, Regal-e, o (¨)-er (=plural grupo 2): Männer, Häuser. (Algunas excepciones de esta regla son los sustantivos femeninos Wand, Maus, Wurst que forman el plural como el masculino/neutro, grupo 1: Wände, Mäuse, Würste y no con -(e)n como todos los demás sustantivos femeninos.)

— En rumano, el género neutro está constituido por los sustantivos que en singular tienen terminación masculina, pero que forman el plural como si fueran femeninos. Por este motivo, este género se denomina también ambígeno (en portugués, o ambigeneric en inglés: ‘de género ambiguo’). Por este motivo, algunos lingüistas prefieren no considerarlo como un género separado, sino como perteneciente al masculino, pero cuya formación del plural sigue el femenino. En este grupo se encuentran algunos sustantivos que se remontan al neutro latino (con aparente terminación masculina: lat. gen-us, gen-era; ulc-us, ulc-era; temp-us, temp-ora → rum. timp, timp-uri, esta última terminación se generalizó para este grupo de sustantivos «ambigenéricos»: hotel(ul = artículo masc.), hotel-uri.

— Caso particular: en italiano ocurre algo similar que en la lengua anterior. Pero no estamos ante un grupo separado de sustantivos como en rumano (si lo consideramos como tal), sino que se trata de ciertos sustantivos masculinos que aparte de su plural masculino con un significado determinado tienen también un plural femenino acabado en -a que tiene otro significado y que proviene del neutro latino, como puede verse a continuación (leer más sobre este tema):

Fuente: ver abajo.

Lo colectivo y lo abstracto

Tal como puede observarse en el epígrafe de este apartado (al menos en español), aparte de ser el tercer género en algunos idiomas, el neutro sirve para designar colectivos (y también individuos de estos colectivos, sin distinguir entre los sexos) y lo abstracto. El neutro colectivo existe, por ejemplo, para hacer referencias a grupos de personas de ambos sexos como children y siblingsdas Kind → Kinder, das Geschwister → die Geschwister en alemán y το παιδί → παιδιά, το αδέρφι → αδέρφια en griego. Otros ejemplos del alemán provienen del mundo animal: das Pferd (‘caballo neutro’): die Stute (yegua) + der Hengst (caballo macho); das Huhn (‘gallina neutra’): die Henne (gallina hembra) + der Hahn (gallo); das Schwein (‘cerdo neutro’): die Sau (cerda) + der Eber (cerdo macho).

Lo abstracto, cuando no nos referimos a ningún objeto concreto, es decir, lo que no puede tocarse, todo aquello que hace referencia a un aspecto/una circunstancia, también se designa con el género neutro, y no solo en alemán (das Gute) y griego (το καλό), sino también en español y portugués (siendo las únicas lenguas romances con esta propiedad): lo bueno; esto, eso, aquello, lo de, lo que; y en portugués es isto, isso, aquilo.

¿Qué otro idioma conoces que tenga el neutro y cómo lo utiliza? :D

Fuentes

1. Latín: http://en.wikipedia.org/wiki/Old_Latin#Nouns

2. Griego: http://www.greek-language.gr/greekLang/modern_greek/tools/lexica/search.html?lq=%22%CE%BF%CF%85%CE%B4%CE%AD%CF%84%CE%B5%CF%81%CE%BF%CF%82+-%CE%B7+-%CE%BF%22&dq= y Martínez, J. (sin año). Gramática Griega,. SM: Madrid.

3. Rumano: http://en.wikipedia.org/wiki/Romanian_nouns y Stegmann, T.; Klein, H. (1999). Die sieben Siebe — Romanische Sprachen sofort lesen können. Editiones EuroCom: Aquisgrán.

4. Italiano: http://it.wikipedia.org/wiki/Plurali_irregolari#Plurali_sovrabbondanti y el extracto con los sustantivos italianos con 2 plurales: Alkire, T.; Rosen, C. (2010). Romance Languages: A Historical Introduction. Cambridge University Press.

Las imágenes del principio son fotos de las estatuas griegas de Apolo y Afrodita, así como una imagen de «cosas antiguas» encontradas con Google Imágenes.

Aprender alemán … ¡para siempre!

Grupos de alemán

Algunos grupos de alumnos que he tenido durante los últimos diez años. ¿Me encuentras en las fotos?

¿Qué significa aprender una lengua extranjera?

Voy a ser sincero: aprender una lengua extranjera es un trabajo duro y fatigante, ¡pero vale la pena! ¿Por qué es duro y fatigante? Pues, porque tenemos que (aprender a) memorizar todo un inventario nuevo de palabras y las reglas de su combinación (= gramática), además de su pronunciación ajena a nuestra lengua nativa (es decir, el esfuerzo es doble: mental y físico, en la boca). Y lo peor: una vez se empieza, ¡no se termina nunca de aprenderla del todo!

Además de ese esfuerzo consciente, tenemos que dedicarle muuuuucho tiempo al estudio de esa nueva lengua, si es posible, todos los días aunque solo sean 10 minutos al día. Pero lo mejor sería «empaparse» de esa lengua, escuchando la radio, viendo vídeos y películas, leyendo libros y artículos, usándola en las redes sociales, intentando conocer hablantes de esa lengua o poniendo los nombres de las cosas en papelitos por la casa para verlos todos los días. ¿Por qué es importante eso? Porque nos ayuda a aprender a entender esa lengua, practicarla y, así, memorizar las palabras y expresiones que tanto nos cuesta recordar a menudo.

¿Por qué vale la pena (ese esfuerzo, por no decir «sufrimiento», para) aprender una lengua extranjera? Una de las personas más políglotas de nuestros tiempos, Kató Lomb, da en su libro Polyglot, How I Learn Languages una respuesta contundente:

We should learn languages because language is the only thing worth knowing even poorly.
If someone knows how to play the violin only a little, he will find that the painful minutes he causes are not in proportion to the possible joy he gains from his playing. The amateur chemist spares himself ridicule only as long as he doesn’t aspire for professional laurels. The man somewhat skilled in medicine will not go far, and if he tries to trade on his knowledge without certification, he will be locked up as a quack doctor. [Lomb, K. (2003). Polyglot, How I Learn Languages. TESL-EJ: Berkeley. P. 37.]

Yo llevo 24 años estudiando idiomas (inglés y francés en la escuela; español, italiano y portugués por mi cuenta; [latín en bachillerato;] francés y griego en la universidad; hice un curso de chino y, finalmente, turco, también por mi cuenta; aparte de tener conocimientos básicos (palabras, frases, leer el alfabeto, nociones de gramática) de neerlandés, rumano, catalán, polaco, ruso y coreano. Y solo puedo afirmar lo que dice la cita de arriba: vale la pena, ¡y mucho! Porque no se aprende solo una lengua, sino también su cultura, su gente y su modo de expresar en palabras el mundo que nos rodea.

Un miniproyecto empírico

Lenguas evaluadas

Resumen

1) ¿Qué quiero averiguar? → ¿Hay una diferencia entre la autopercepción y la percepción ajena? (Hipótesis: la hay.)

2) ¿Cómo voy a hacerlo? → 1) Autoevaluarme con los descriptores de los distintos niveles del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), 2) mandar una encuesta a unas 20 personas para evaluarme con los mismos descriptores dem MCER.

3) ¿Por qué? → Hoy día, conocimientos de lenguas extranjeras son imprescindibles en este mundo globalizado, el mercado laboral resultante y una Europa cada vez más grande, importante y unida. Para evaluar o demostrar estos conocimientos es difícil disponer de los diplomas correspondientes y actualizados para todas las lenguas extranjeras que uno habla. Para mejorar y agilizar esta situación, la Comisión Europea desarrolló el pasaporte de lenguas basado en la autoevaluación. Sin embargo, muchas veces suele haber una mayor o menor diferencia entra la evaluación/percepción propia y la ajena.

El pasaporte de lenguas de la Comisión Europea

Se trata de un instrumento para autoevaluar el nivel que uno tiene en lenguas extranjeras que sabe. Mediante los 6 niveles del MCER con descriptores formulados a modo de «puedo [decir/expresar]…» se pueden evaluar 5 destrezas distintas para cada lengua extranjera. Además, hay un apartado para rellenar con los diplomas obtenidos en cada lengua, así como 2 apartados para describir estancias en el extranjero y el tipo de contacto que se ha tenido con hablantes de una lengua.

Sin embargo, creo que puede haber una diferencia entre la autopercepción y la percepción ajena. Respecto a las lenguas extranjeras, esto significaría que uno puede evaluarse mejor o también peor de lo que lo harían otras personas hablantes de es lengua.

Por este motivo, tras rellenar mi pasaporte de lenguas, creé una encuesta breve para evaluar las 4 destrezas principales (hablar, escuchar, leer, escrbir), cada de una de las cuales consta de los 6 niveles con los descriptores del MCER (pero no en la primera persona, sino en la tercera: «Alex puede …»). Esta encuesta se la envié a unos 25 amigos procedentes de distintos países (excepto Alemania, por supuesto) para que me evaluasen.

Resultado

En total, participaron 14 amigos evaluando 5 de 6 lenguas extranjeras (v. gráfico arriba) de la siguiente forma:

Posteriormente, realicé una comparación de estos datos con los míos del pasaporte de lenguas:

Conclusión

En mi caso, siendo el único sujeto de este miniestudio, se observa un diferencia muy pequeña entre la autoevaluación y la ajena, consistiendo en una infravaloración por mí mismo en comparación con los datos de los evaluadores ajenos. En algunos casos, sin embargo, las dos percepciones coinciden. Basándome en estos datos, creo que la autoevaluación puede ser bastante acertada si uno lee atentamente los descriptores de los nivels y es sincero a la hora de elegir un nivel para sus propios conocimientos lingüísticos.

¿Y tú, ya has rellenado el tuyo? ;)

Falsos amigos…

… son esas palabras de otras lenguas que pareces entender, pero que, en realidad, significan otra cosa. ¡Peligroso! Por ejemplo, ein paar en alemán no significa ‘un par’, como podría parecer, sino ‘unos cuantos/algunos’ (es decir, siempre más de ‘unos/aproximadamente dos‘, aunque, eso sí, ein Paar (con mayúscula) sí significa ‘un par [de]‘, pero solo con cosas que siempre son pares, como zapatos y calcetines).

Con este ejemplo ya vemos que los falsos amigos también pueden tener un significado parecido, lo cual puede hacer que alguien que hable ambos idiomas cometa un calco (= traducción literal de una palabra o expresión a otro idioma en el que esta, normalmente, no tiene ese significado), por ejemplo:

  • trampolín: [deporte] «Tabla elástica colocada sobre una plataforma y desde la que se lanza al agua el nadador.» (Fuente: DRAE.) En alemán: Sprungbrett (literalmente: ‘tabla de salto’).
  • Trampolin: [deporte] «Lona sujeta con muelles sobre la que se salta y se hacen ejercicios gimnásticos.» En español: cama elástica. (Fuente: DRAE.)

Otra cosa que puede ocurrir es que una palabra polisémica (esto es, con varios significados) en español coincida solo en una acepción con la correspondiente palabra alemana, por ejemplo:

  • absolver: [religión] «Remitir a un penitente sus pecados en el tribunal de la confesión, o levantarle las censuras en que hubiere incurrido/ [derecho] Declarar libre de responsabilidad penal al acusado de un delito.» (Fuente: DRAE.)
  • absolvieren: 1. ir a un colegio/una escuela, asistir a un curso;              2. (religión católica) dar absolución a alguien. (Fuente: Duden.)

He aquí una tabla con falsos amigos en español y alemán:

Signif. en esp. Alemán (alem.) Español (esp.) Signif. en alem.
yunque rAmboss ambos beide
caña de pescar rAngel ángel Engel
manera, tipo eArt arte Kunst
globo, sopladera rBallon balón Ball (= pelota)
caramelo sBonbon bombón Praline
bueno (niño/niña) brav bravo mutig
pato eEnte ente Wesen (/Gespenst)
agravarse eskalieren escalar klettern
muerte (med.) rExitus éxito Erfolg
fabuloso famos famoso berühmt
instituto (elitista) sGymnasium gimnasio Fitnessstudio
hacia adelante hervor hervor Brodeln
gota a gota eInfusion infusión Beuteltee
invertir investieren investir (Titel) verleihen
con mucha velocidad Karacho (mit ~) carajo (al ~) Scheiße, zum Teufel
caja eKiste quiste Zyste
examen (univers.) eKlausur clausura Schließung
bancarrota rKonkurs concurso Wettbewerb
vacío leer leer lesen
regla (trazar líneas) sLineal lineal linear
machista rMacho macho Männchen
abrigo (largo) rMantel mantel Tischdecke
carpeta eMappe mapa Karte (Stadt~)
nota eNotiz noticia Nachricht
Polonia Polen polen Pollen
¡genial! prima! prima Cousine
folleto r/sProspekt prospecto Beipackzettel
estribillo rRefrain refrán Sprichwort
estantería sRegal regalo Geschenk
jubilación eRente renta Einkommen
pastilla eTablette tableta (de chocolate) Tafel (Schokolade)
ritmo rTakt tacto Tastsinn
papel de pared eTapete tapete kleine Tischdecke
cita rTermin término Ende, Fachwort
tinta eTinte tinte Färbung
compás rZirkel círculo Kreis
brújula rKompass compás Zirkel

(Image sources: coat, table cloth.)

Pronunciation rules for English

Es verdad, la dificultad del inglés radica principalmente en su complejísima pronunciación. Sin embargo, no es del todo arbitraria. Hay reglas, pero hay que encontrarlas, o sea, descubrirlas. A continuación, voy a presentarte algunas que he venido descubriendo durante los últimos años. Para representar la pronunciación inglesa, transcribiré las palabras tal como se pronunciarían en español (por ejemplo: cheese sandwich /chíis-sénduich/). Solo cuando algún sonido no existe en español, usaré símbolos fonéticos (por ejemplo: /ə/, este sonido se llama schwa y es una vocal «neutra», se parece a una «e» pronunciada con la boca relajada; /dʒ/ corresponde a la j inglesa (job, easyjet) que no equivale a la «y» española; el símbolo /θ/ equivale a la z del español peninsular, ya que en fonética, el símbolo /z/ equivale a la s sonora (por ejemplo, en inglés: zoo, lazy, buzz), /ð/ equivale a la d española en nada).

Consonantes que NO SE PRONUNCIAN (= ¡más fácil!)

  1. En muchas combinaciones de 2 consonantes iniciales, la primera no se pronuncia: knock /nok/, know /nóu/, write /ráit/, wrong /roŋ/, whole /hóul/, who /húu/, psychology /saikólədʒi/, psychopath /sáikopaθ/, xylophone (x dentro de una palabra equivale a /gz/) /záiləfoun/, mnemotechny /nemotékni/, gnostic /nóstik/, science /sáyəns/, scene /síin/, Christ /kráist/, christian /krís-chən/. En sword es la segunda consonante que no se pronuncia: /sóod/.
  2. Dentro de una palabra, en la combinación «l+consonante», la l no se pronuncia: walk /uóok/, talk (también: walkie-talkie), should /shud/, could /kud/, would, half /háaf/, folk /fóuk/, calm /káam/, palm tree /páam tríi/, Sherlock Holmes /shɜlok hóums/.
  3. Dentro de una palabra, en muchos casos, cuando hay 2 o 3 consonantes juntas, una no se pronuncia: answer /áansə/, muscle /másl/, Wednesday /uénsdei/, sign /sáin/, ensign /énsin/, receipt /risíit/.
  4. Al final de una palabra, en la combinación «consonante+b», la b no se pronuncia: a. climb /kláim/, plumb /plam/, dumb /dam/, limb /lim/, lamb /lem/, tomb /túum/!! (Tomb Raider™ /túum réidə/), comb /kóum/. Y tampoco se pronuncia esa b en las palabras derivadas: climber /kláimə/, plumber /plamə/, dumber /damə/.
  5. Al final de una palabra, en la combinación «bt», la b tampoco se pronuncia: debt /det/, doubt /dáut/ (Mrs. Doubtfire /mísəs dáutfayə/, No Doubt /nóu dáut/).
  6. Al final de una palabra, en la combinación «mn», la n no se pronuncia: damn /dem/, autumn /ótəm/, column /káləm/.

Tampoco se pronuncia:

  1. La combinación «gh» en el medio o al final de una palabra: thought /θóot/, taught, caught, brought, fought, light /láit/, sight, night/knight /náit/, high, through /θrúu/, though /ðóu/, doughnut /dóunat/, neighbour /néibə/. Sin embargo, en las siguientes palabras, «gh» se pronuncia como /f/: enough /ináf/,cough /kaf/, rough, tough, trough, laugh /láaf/. Un caso particular es la palabra slough.
  2. La «h» en palabras latinas y griegas no se pronuncia: hour /áuə/, honest /ónəst/, honour(able) /ónə(rəbl)/, mechanic /mikénik/, chemical /kémikəl/.
  3. La i detrás de u no se pronuncia, sino que prolonga esa u: cruise /krúus/ (Tom Cruise), fruit, juice, suit. Y tampoco se pronuncia en their /ðéə/.
  4. Es justo al revés en palabras latinas, es decir, es la u la que no se pronuncia (excepto «fruit») ni tampoco la e final: guitar, guide /gáid/, colleague /kolíg/, vogue /vóug/, vague /váag/, guard(ian) /gáad(iən)/, Portuguese /pochuguíis/, biscuit /bískit/. Y tampoco se pronuncia la u en: build(ing), buy, guy.
  5. La s delante de l: island /áilənd/, aisle /áil/. (¡Ojo, /áislənd/ es ‘Islandia’!)
  6. En algunas palabras, la t (en combinación con s) no se pronuncia: hustle /hasl/, Christmas /krísməs/, listen, fasten /fásən/, castle /káasl/, mustn’t /masnt/, wrestle /resl/ (en often la t se puede pronunciar).
  7. La segunda sílaba de estas palabras no se pronuncia: interesting /intréstiŋ/, chocolate /chóklit/.

Pronunciación de las vocales

  1. La u se pronuncia /a/ en palabras monosílabas: bus, but, much, plus, must, dust, Gusgus, dub, Dublin.
  2. La combinación «ur» se pronuncia siempre /ɜ/: turn, burn, murder, Tina Turner, Tim Burten, Murphey.
  3. «oo» se pronuncia /u/: foot, food, goose, tooth, poor; o en algunas palabras como una /oo/ larga: door, floor. Las dos excepciones son: blood /blad/, flood.
  4. «oa» se pronuncia normalmente como /ou/: loaf /lóuf/, boat, coat, load.
  5. «ow» se pronuncia normalmente como /au/: now, how, bow, cow, down. Solo en algunas palabras se dice /ou/: low, know.
  6. «aw» se pronuncia como una /oo/ larga: law /lóo/, saw, claw, jaw.
  7. «ou» normalmente se pronuncia o como «au»: cloud, loud, mouse, house, louse, bounty, mountain, county. Solo en algunas palabras se dice /a/: country. Con una r detrás (-our-) se pronuncia como una /oo/ larga: court.
  8. La e final no se pronuncia nunca, sino que hace que la penúltima vocal se pronuncie como un diptongo: base /béis/, shade /shéid/, mode /móud/, change /chéinch/, make /méik/, wine /uáin/, shone /shóun/. Excepción: lose /lúus/. En palabras extranjeras (sobre todo cuando llevan una tilde), sin embargo, sí se pronuncia: résumé /rezuméi/, cliché /klishéi/, hyperbole /haip’ɜbəli/.
  9. La x y la z: la x no se pronuncia ni como /ks/ ni como /s/, sino más suave, como la combinación de la /g/ de goose + la s sonora: exit /égzit/. O como una z: xylophone /záiləfoun/. La «z» en palabras extranjeras, sin embargo, se pronuncia /ts/, tal como se pronuncia en la lengua original: pizza /píitsa/, nazi /náatsi/, schizophrenic /skitsoufrénik/.

Invenciones españolas sobre la acentuación

No todas las palabras en inglés tienen el acento en la primera sílaba, sino, con mucha frecuencia, en la penúltima: perfÓrmance, progrÉssive. O se acentúan en la penúltima, igual que en español: contrÓl, hotÉl.

Topónimos

Desgraciadamente, la pronunciación de los nombres de ciudades no suele atenerse a muchas reglas:

  1. Chicago: aquí, la «ch» se pronuncia como si fuera «sh»: /shikágou/.
  2. Edinburgh: se pronuncia /édinbarə/.
  3. Greenwich: en el nombre del famoso barrio del tiempo medio, la w no se pronuncia /grínich/.
  4. Leicester: en este nombre se pierde una sílaba: /léstə/.

¿Más preguntas o correcciones? Entonces, déjame un comentario y te lo investigaré.

Sick of Sick!

Supongo que muchos habrán oído del famoso libro Der Dativ ist dem Genitiv sein Tod (imagen izquierda; traducido libremente: ‘el dativo provoca la muerte del genitivo’) que pretende, de una forma más o menos amena, aclarar al lector germanoparlante todas sus dudas acerca de su idioma. Para ello, el autor (Bastian Sick) toma como tema de referencia la sustitución del genitivo por el dativo, que se da con mucha frecuencia en la lengua hablada, he aquí 2 ejemplos:

  • Como complemento del nombre (‘el coche de mi padre’): genitivo: das Auto meines Vaters > dativo: das Auto von meinem Vater (aquí, el genitivo de la primera forma (con s, como en inglés my father’s) se puede sustituir por la construcción „von + dativo”.
  • Con preposiciones (wegen, ‘por (mi padre)’): genitivo: wegen meines Vaters > dativo: wegen meinem Vater.

Ambas formas son completamente válidas; la única diferencia radica en que el genitivo es más formal y más usado en la lengua escrita y el dativo es más propio de la lengua hablada. A partir de este tema, Bastian Sick compuso un libro —y al final incluso 4 tomos—, lleno de ejemplos de lo «mal» (desde su punto de vista) que la gente habla y explica (también desde su punto de vista, pero presentándolo como «verdades») cómo debería hablar. El libro (y todos los siguientes) fue un exitazo. Algunos colegios, incluso, lo introdujeron como lectura obligatoria.

El problema es que Bastian Sick no es lingüista e ignora muchas cosas de cómo funciona realmente una lengua viva (incluso se contradice en muchas ocasiones), lo que ha llevado a lingüistas «de verdad» a rebatir las tesis de Bastian Sick y difundir, por ejemplo, por qué su libro no debe ser usado en los colegios. Un libro excelente, cuyo autor explica de forma detallada en qué cosas B. Sick se equivoca, se ve arriba a la derecha: Sick of Sick? de André Meinunger. ¡Muy recomendable!

Right image source.